Escleroterapia con microespuma

El tratamiento se realiza inyectando una microespuma en la vena varicosa que está compuesta por gases fisiológicos de alta solubilidad en sangre junto con una sustancia esclerosante, el polidocanol. La microespuma inyectada se adhiere a las paredes de la vena de forma homogénea, la cual acabará provocando una reacción irritante en el endotelio del vaso tratado. El compuesto de la microespuma llegará a producir una fibrosis en la vena enferma y, finalmente, el propio cuerpo la reabsorberá eliminándola.

 La escleroterapia con microespuma puede tratar todo tipo de varices, sin importar el tamaño o la morfología que presenten. Con este tratamiento la circulación sanguínea mejora en gran medida porque el cuerpo del paciente generará nuevas venas en la zona afectada. Resultados, riesgos y efectos secundarios: la escleroterapia con microespuma es un procedimiento ambulatorio que dura unos 45 minutos y para el cual no se necesita anestesia, ya que es totalmente indoloro. Al no ser un procedimiento quirúrgico, no es necesario que el paciente solicite la baja laboral. Es una práctica tan poco invasiva, que la persona puede volver a su vida normal de manera inmediata tras la intervención, aunque el paciente deberá llevar una media compresora durante varios días.